Roxana Amuchastegui cuenta que su hijo carece de la mitad de los huesos de la cabeza, la falta de oxígeno que acusaba el chico y que los médicos atribuían a ‘problemas psicológicos’, destruída su tráquea, un paro, el anuncio de que debía ‘esperar lo peor’ y demás problemas que surgieron después del alta médica.
Trasladó a su hijo a Córdoba, y tuvo que seguir a la ambulancia en otro vehículo por que no la dejaron abordar la misma; le habían dicho que no deje a su hijo solo, ya que supo que “se han desconectado a pacientes en ambulancias en ruta alegando que los perdieron” (terrible).
El crudo testimonio completo:


